Queremos continuar la conversación sobre la inteligencia artificial y su impacto en las empresas, esta vez desde un aspecto clave: cómo usar estas herramientas de manera responsable y segura dentro de la organización.
Para abordar este tema, el especialista José Elías del Hierro, nos explica por qué no se trata de prohibir el uso de la IA, sino de establecer reglas claras que permitan aprovechar sus beneficios sin poner en riesgo la información de la empresa, de sus clientes o de sus colaboradores.
Hay una escena que se repite en miles de empresas todos los días: alguien pega información de un cliente en una herramienta de IA para redactar más rápido, resumir un documento o preparar una propuesta. No lo hace con mala intención, lo hace porque funciona. El problema no es la herramienta. Es que rara vez se conoce qué pasa con la información que introducimos en estas herramientas, ni los permisos que les damos.
No, y probablemente tampoco funcionaría. Prohibir no elimina el uso: lo esconde. Los empleados van a seguir usando estas herramientas, solo que ahora sin que la empresa lo sepa, lo cual es un riesgo mayor.
Traza límites claros y simples: qué tipo de información nunca debe salir de la empresa a través de estas herramientas (datos de clientes, cifras confidenciales, información de contratos en negociación), qué herramientas están autorizadas para uso corporativo, y a quién se le pregunta cuando hay duda.
Adicionalmente, este tipo de documentos establecen parámetros sobre la importancia de que los resultados obtenidos a través de estas herramientas sean siempre supervisados y que haya cierto tipo de decisiones que no puedan ser tomadas directamente por la IA.
Es lo contrario. Es darle al equipo una regla clara para no tener que adivinar. Sin una política, cada persona decide sola sobre aspectos críticos para el negocio. Eso no protege a nadie, ni a la empresa ni al empleado.
No debería, pero esto tiene sus matices. La estructura de gobernanza de IA debe ajustarse al tamaño y al sector de la compañía que va a implementarla. Lo que puede decirse a las PYMES es que entre menos formal y rígida sea la estructura de una empresa, más probable es que se presente el uso inadecuado de herramientas de IA, generando vulnerabilidades para la empresa, sus trabajadores y sus clientes.